Sin duda, muchos de los comportamientos de nuestros hijos, que a veces nos resultan difíciles de entender, son en realidad formas de comunicación diferentes. Por ello, antes de corregir una conducta, haz una pausa y pregúntate:
¿Qué está tratando de expresar mi hijo en este momento?
Verás cómo este pequeño cambio de perspectiva puede transformar completamente la forma en que conectas con él, fortaleciendo:
- El vínculo afectivo: Al sentirse comprendido, tu hijo desarrollará una mayor seguridad en su entorno.
- La regulación emocional: Identificar la causa del comportamiento ayuda a prevenir momentos de alta frustración.
- La comunicación funcional: Abrimos la puerta para enseñarle formas más efectivas de expresar sus necesidades.
Cuando comprendemos el “por qué”, el “cómo” ayudar se vuelve mucho más claro. ¡Descubre más sobre comunicación funcional aquí!
Actividad recomendada: Jugando a los turnos, aprendiendo a conectar.
No necesitas materiales costosos para fomentar la interacción social con tu hijo; solo voluntad, intención y presencia. Así, este mes te invitamos a practicar juegos de “mi turno/tu turno” para desarrollar la paciencia, la empatía y la comunicación, a través de:
- Rodar una pelota: Alternen quién la lanza y quién la recibe para crear un ritmo de conexión.
- Torres de bloques: Coloquen una pieza cada uno; ver cómo crece la estructura juntos refuerza la colaboración.
- Juegos de mesa básicos: Practiquen el respeto por los tiempos de espera de una forma divertida y lúdica.
Fomentar la reciprocidad ayuda a que jugar juntos sea mucho más divertido. ¡Explora nuestra lista de juegos completa aquí!





